Jorge Lemus presentó su renuncia irrevocable al cargo de director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), decisión que ya reposa de manera formal ante el Gobierno nacional. El documento oficial confirma su salida del alto cargo en medio de un contexto político y de seguridad marcado por tensiones institucionales y cuestionamientos a la estrategia de inteligencia del Estado
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La dimisión se produce cuando el país debate el rumbo de la política de seguridad y el papel de los organismos de inteligencia en los acercamientos con estructuras criminales. La salida de Lemus abre un nuevo escenario dentro del Ejecutivo y deja en manos del presidente la designación de quien asumirá la conducción de la DNI.
La renuncia también genera interrogantes sobre la continuidad de las líneas estratégicas que venía desarrollando la entidad y sobre el impacto que este cambio tendrá en la coordinación con otras agencias de seguridad y defensa del Estado.


