La Reina Michelle Char Fernández recibió del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, las llaves de la ciudad para que dictamine y mande durante la fiesta de precarnavales y carnavales, en el acto de la Lectura del Bando que se llevó la noche de este sábado 17 de enero de 2026, en el estadio Romelio Martínez de la capital del Atlántico.
Durante el acto, más de 700 artistas acompañaron a la soberana de las fiestas y a su real a los diferentes momentos en los que se dividió la puesta en escena, que fue vista por las más de 18.000 personas que asistieron al estadio.
Es una obra escénica que rinde homenaje al legado ancestral de la etnia africana y a su profunda huella en nuestros territorios. A través de la música, la danza, los rituales, las costumbres y la fuerza espiritual del pueblo afrodescendiente, esta puesta en escena exaltó la herencia africana como raíz viva de nuestra identidad cultural.
La obra se desarrolló, como anotamos antes, en 5 escenas, conectadas por un hilo conductor simbólico: el tambor, el turbante y las cuerdas, elementos que representan la memoria, la resistencia y la diáspora africana.
La obra inició en la selva africana, donde la naturaleza fue la gran protagonista: aves, animales sagrados como el león y el elefante nos transportan al corazón del continente africano. El opening estableció el origen, la fuerza y la espiritualidad del territorio madre.
Escena I: África Imperial
África Imperial nos adentró en la cotidianidad de una aldea africana: el amanecer, las labores diarias y la vida comunitaria. África, dividida en tribus que marcaban territorio, vive un enfrentamiento entre tres de ellas.
Este conflicto no se representa como guerra, sino como un acto de unidad. La Reina, líder de una de las tribus, logra la reconciliación y la unión en una sola causa. Como símbolo de ese liderazgo, le entregan el báculo y el turbante, proclamándose representante ante el mundo y guardiana del legado ancestral.
La obra da un giro histórico: la diáspora africana. Sin mostrar la esclavitud desde el dolor, se exalta la fuerza, el poder y la resistencia con la que el pueblo africano llegó a nuevas tierras. Las cuerdas escénicas simbolizaron los barcos negreros y el tránsito forzado hacia las Antillas.
Escena II: de África hasta las Antillas
Al llegar a las Antillas, la Reina reaparece adornada con palmeras, dando paso a la riqueza musical y dancística heredada: la plena cubana, la plena puertorriqueña, la bomba, el guaguancó, la salsa, la soca y otros ritmos que visten musicalmente al Caribe. El tambor se consolida como la voz ancestral que conecta pasado y presente.
Escena III: San Basilio de Palenque
La travesía continuó hacia Colombia, específicamente a San Basilio de Palenque. Un coro góspel abrió la escena y dio paso a las cantadoras afro.
En escena aparecieron figuras representativas como Lina Babilonia y La Carmen, acompañadas por 50 mujeres afrodescendientes de distintas edades, cuerpos y tonalidades, exaltaron la diversidad y la belleza real.
Los ritmos como el bullerengue, la chalupa, la tambora, los bailes cantados, el mapalé, los juegos palenqueros y el sexteto representan la vida, la resistencia y la celebración en los cabildos abiertos que los afros realizaban en sus días libres.
Escena IV: de San Basilio de Palenque a Barranquilla
Desde San Basilio de Palenque nació una herencia que llegó a Barranquilla: la Danza del Congo, traída hace más de 150 años y hoy símbolo del Carnaval, representada por el Congo Grande y el Rey Momo Adolfo Maury.
En un acto simbólico, el turbante y el tambor son heredados a las nuevas generaciones. Junto a esto, llega la cumbia y el mapalé, seguido por la puya y las danzas tradicionales que consolidan el espíritu barranquillero.
Escena V: Verbena, Cosa Buena
El show entró en la esencia popular de Barranquilla: la verbena. Se recordó la época en que las reinas populares eran elegidas por casetas y verbenas emblemáticas como Las Tapas, La Tanguita Roja, La Comunal y Alma Tropical.
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Cada barrio tenía su reina y competían por el reconocimiento. Esta escena celebra la fiesta popular y culminó con la champeta, ritmo que hoy define el cierre vibrante de las verbenas.
En el clímax del espectáculo, entró al escenario la Monarquía Real, dando paso al momento cumbre: la lectura oficial del Bando 2026, a cargo de Su Majestad Michelle Char Fernández, proclamando el inicio del Carnaval y honrando, desde la raíz africana, la identidad, la historia y la celebración de nuestro pueblo.
Algunos de los artículos que dijo la reina Michelle Char Fernández:
Carnavaleros, carnavaleras y carnavaleres, párenle bolas a lo que quiero, desempolven sus polleras y saquen ya los sombreros. Vengan de por aquí o viajen de por allá en Quilla nadie es extranjero: después de 12 todos saben bailar. Salten si no tiran pase y rían si no entienden na’.
Y si los llenan de maicena no vayan a mirar maluco, que en CARNAVAL pierde el primero que bote el chupo”. Si es por las redes o en las calles donde sigan este festín la tiraré toda para que la pasen de Lolín.
Quiero que todos me recuerden no por baile ni por vestidos, sino por ser la reina que los lleva presentes en cada latido. Ahora pido que todos se paren y hagan ruido, que CARNAVAL no es CARNAVAL si ustedes no están conmigo. Declaro abierto este reino de sabor y de delicia.
Desde aquí hasta…
—“¡El miércoles de ceniza!”
—No los oí: ¿Desde aquí hasta…?
—“¡El miércoles de ceniza!”
Desde aquí hasta..?
“¡El miércoles de ceniza..!”
Quien lo vive es quien lo goza”.
De Colprensa.


