El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, advirtió que el aumento del salario mínimo para 2026 ha generado un fuerte impacto en las expectativas de inflación, durante su intervención en el 28° Congreso de Tesorería, liderado por Asobancaria en Cartagena.
Villar explicó que, según las proyecciones del equipo técnico del Banco, la inflación esperada para finales de 2026 pasó de 4,1 % en diciembre de 2025 a 6,3 % en enero de 2026, un incremento de 220 puntos básicos. La inflación básica, excluyendo alimentos regulados, subió 230 puntos básicos, mientras que la mediana de las expectativas de los analistas aumentó de 4,6 % a 6,7 % en el mismo periodo.
El gerente del Emisor recordó que en enero de 2025, la expectativa de inflación básica para finales de 2026 era de 3,3 %, lo que implica que en 12 meses se produjo un aumento acumulado de aproximadamente 340 puntos básicos, afectando también las expectativas de inflación a dos años y plazos más largos.
Mayor costo de financiamiento y tasas de interés
Villar señaló que el incremento de las expectativas de inflación ya ha elevar los costos de financiamiento del Gobierno en el mercado de TES, donde las tasas cero cupón a cinco años aumentaron cerca de 200 puntos básicos durante 2025, pasando de 10,5 % a 12,5 %.
Según el gerente, este aumento reduce la tasa de interés real ex ante, y aunque la Junta ajustó la tasa de política el 30 de enero, este cambio no mantiene la postura contractiva previa. De mantenerse altas las expectativas de inflación, podrían ser necesarios aumentos adicionales en la tasa de política, de acuerdo con las proyecciones implícitas del mercado.
Impacto sobre la competitividad y el mercado cambiario
El gerente del Banco explicó que la apreciación del peso colombiano frente al dólar en más de 12 % en el último año, sumada al aumento del salario mínimo de 23,2 %, eleva el valor del salario mínimo en dólares en más del 38 %. Esto podría afectar la competitividad de sectores exportadores intensivos en mano de obra, como el floricultor, así como la competencia con productos importados en el mercado nacional.
Villar indicó que la política monetaria y las intervenciones cambiarias no pueden contrarrestar completamente estos efectos, ya que están ligados a fenómenos internacionales y decisiones del gobierno que generan grandes flujos de divisas
El gerente reiteró que aumentar la tasa de interés de política no es una decisión fácil, pero que la Junta está comprometida con mantener el poder adquisitivo de la moneda y proteger el crecimiento económico sostenible, incluso cuando las decisiones no son populares.
“Las medidas que hoy adoptamos buscan beneficiar a la sociedad colombiana y proteger a los sectores más vulnerables, quienes suelen pagar los mayores costos sociales cuando aumenta la inflación”, concluyó Villar.


