La Contraloría General de la República determinó hallazgos fiscales por $53.117 millones en la ejecución del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y lanzó una alerta nacional por el inicio inoportuno del programa, situación que afectaría a 783.000 estudiantes en distintas regiones del país.
El ente de control reveló los resultados tras auditorías de cumplimiento realizadas a 68 entidades territoriales, en las que evaluó recursos del Presupuesto General de la Nación destinados al PAE 2024, auditados durante 2025.
Sobrecostos y pagos sin soporte en recursos del Presupuesto General
Según la Contraloría, las auditorías permitieron establecer más de 40 hallazgos con presunta incidencia fiscal por $24.254 millones, asociados principalmente a sobrecostos, pagos sin soporte de ejecución y debilidades en la supervisión contractual.
El organismo advirtió que estas irregularidades comprometen el uso eficiente de los recursos públicos y afectan directamente la garantía del derecho a la alimentación escolar de niños y adolescentes en el sistema educativo oficial.
Regalías del PAE: deficiencias contractuales y fallas nutricionales
La Contraloría también puso la lupa sobre los recursos del Sistema General de Regalías destinados a financiar el PAE en los departamentos de Nariño, Quindío y Meta, así como en el municipio de Arauca, durante las vigencias 2021, 2022, 2023 y 2024.
En estos territorios, el ente de control identificó hallazgos fiscales por $28.863 millones, derivados de deficiencias en las etapas precontractual, contractual y de ejecución, además de incumplimientos en los lineamientos técnicos y nutricionales exigidos por el programa.
Inicio tardío del PAE dejaría sin alimentación a miles de estudiantes
En el marco del Control Social Participativo, la Contraloría alertó que el inicio de la alimentación escolar no coincide con el comienzo del calendario académico de 2026 en 11 Entidades Territoriales Certificadas en Educación (ETC).
Esta situación, según el ente de control, impactaría directamente a 783.000 estudiantes, quienes iniciarían el año escolar sin el complemento alimentario que, en muchos casos, representa su principal fuente de nutrición diaria.


