Bogotá comenzó la incorporación de taxis eléctricos como parte de un programa de modernización del transporte público que busca reducir emisiones y renovar la flota tradicional.
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Transporte a través del Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico (FOPAT), contempla en su primera fase la entrada en operación de 320 vehículos cero emisiones.
Menos contaminación y renovación del parque automotor
Según el programa, la implementación de estos vehículos permitiría una reducción de hasta el 34% en la contaminación generada por el sector de taxis, uno de los que más aporta a las emisiones urbanas.
El proyecto hace parte de una estrategia de transición energética aplicada al transporte, con el objetivo de disminuir el uso de combustibles fósiles en las ciudades.
Impacto económico para conductores
Además del componente ambiental, el cambio apunta a mejorar la economía de los conductores. Los taxis eléctricos reducen costos asociados a:
- Combustible
- Mantenimiento mecánico
Esto podría traducirse en mayor rentabilidad diaria para los taxistas.
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Acceso a financiamiento
Para facilitar la transición, el Gobierno habilitó una línea de crédito por $14.800 millones, en alianza con Bancóldex y el Fondo Nacional de Garantías, dirigida a propietarios interesados en renovar sus vehículos.
Enfoque social en la asignación
El programa también incluyó criterios de inclusión. Parte de los beneficiarios corresponde a mujeres y víctimas del conflicto armado, quienes accedieron al proceso de renovación mediante convocatorias.


