Un nuevo hecho de violencia extrema ligada al fútbol sacudió a Cartagena, tras el asesinato de Gabriel Alfredo Acosta Navas, integrante de la barra Los Kuervos del Junior de Barranquilla.
El ataque se registró en la noche del miércoles, luego del partido disputado en el Estadio Jaime Morón. Según la información conocida, la víctima salió del estadio y, minutos después, fue perseguida por un grupo de jóvenes en la avenida El Consulado, donde la agredieron con arma blanca en repetidas ocasiones.
Videos difundidos en redes sociales evidencian la gravedad del hecho: el hombre fue atacado incluso cuando ya se encontraba en el suelo, sin posibilidad de defenderse. Tras la agresión, fue trasladado a un centro médico, donde murió horas después debido a la gravedad de las heridas.
El caso provocó una fuerte reacción de las autoridades. El alcalde Dumek Turbay rechazó lo ocurrido y aseguró que “no se trata de hinchas, sino de criminales”, al tiempo que anunció una recompensa para quien entregue información que permita identificar a los responsables.
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Por su parte, la Policía adelanta la investigación mediante análisis de cámaras de seguridad y videos ciudadanos, con el fin de reconstruir los hechos y ubicar a los agresores.
Durante los operativos de control realizados por el partido, las autoridades también detectaron un escenario preocupante: cerca de 500 armas cortopunzantes fueron incautadas en buses que transportaban hinchas, lo que evidencia el alto nivel de riesgo que rodeó el evento deportivo.


