La final de la Liga BetPlay entre Junior de Barranquilla y Atlético Nacional llevó a las autoridades distritales a desplegar un amplio operativo de seguridad y control en distintos puntos de la ciudad para prevenir alteraciones del orden público durante la jornada deportiva.
Las autoridades activaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) para monitorear en tiempo real las condiciones de seguridad, movilidad y convivencia antes, durante y después del compromiso, que concentró a miles de aficionados en establecimientos comerciales, espacios públicos y sectores de alta afluencia.
La Policía Metropolitana de Barranquilla reforzó su presencia en zonas estratégicas y en los principales puntos de encuentro de hinchas, mientras que la red hospitalaria permaneció en alerta amarilla para atender cualquier emergencia que pudiera presentarse.
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Además, el Ejército Nacional, organismos de socorro y diferentes dependencias distritales apoyaron las labores de vigilancia y respuesta ante posibles incidentes relacionados con el evento deportivo.
Como parte de las medidas preventivas adoptadas durante la final, Transmetro suspendió anticipadamente su operación a las 5:30 de la tarde, con el propósito de proteger a usuarios, operadores y la infraestructura del sistema de transporte masivo.


