Las fuertes lluvias invernales inundaron la vereda El Vidrial, en zona rural de Montería, y dejaron a decenas de familias en condiciones precarias. El agua cubrió viviendas, dañó enseres y obligó a los habitantes a improvisar campamentos.
Los residentes utilizan lanchas artesanales y materiales reciclables para rescatar lo poco que quedó dentro de sus casas. Muchos duermen en cambuches porque el agua no baja y las viviendas siguen inhabitables.
Leti Ceballos, habitante del sector desde hace 40 años, afirmó que la inundación afectó a todo el pueblo. “Todo quedó bajo el agua. Perdimos cosas, perdimos animales y ahora enfrentamos robos en las casas que quedaron solas”, aseguró.
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La comunidad denuncia contaminación en el agua estancada y advierte brotes e infecciones, especialmente en niños y adultos mayores. Varias personas ingresan a sus viviendas pese al riesgo sanitario para evitar que delincuentes saqueen lo poco que quedó.
El Vidrial pertenece a Montería y se ubica a pocos metros del casco urbano. Sus habitantes piden presencia de la Alcaldía, de la Gobernación de Córdoba, del Gobierno nacional y de la Unidad de Gestión del Riesgo para atender la emergencia estructural.


