martes, septiembre 1, 2026
spot_img
InicioNacionalMaría Consuelo Córdoba solicita la eutanasia tras 26 años de secuelas por...

María Consuelo Córdoba solicita la eutanasia tras 26 años de secuelas por ataque con ácido

María Consuelo Córdoba, de 58 años, solicita la eutanasia después de vivir durante 26 años con las secuelas de un ataque con ácido en Bogotá. La mujer ha pasado por decenas de cirugías, requiere nuevos procedimientos médicos y enfrenta dificultades económicas para cubrir su vivienda y sus controles de salud.

Una vida entre tratamientos

El ataque ocurrió en el año 2000, cuando Córdoba llegó desde Istmina, Chocó, a Bogotá junto con quien era su esposo. Ella relató que decidió permanecer en la capital para trabajar, mientras él insistía en regresar al municipio. En ese contexto, el hombre le arrojó una sustancia que mantenía en un recipiente de aguardiente.

Córdoba contó que al principio no identificó que se trataba de ácido. Tras sentir ardor en el rostro, fue a buscar agua. Desde entonces ha enfrentado graves heridas y un prolongado proceso hospitalario. Ha sido sometida a 87 intervenciones quirúrgicas y aún requiere procedimientos para reconstruir su rostro.

La mujer también necesita tubos para respirar con mayor facilidad y utiliza una máscara artesanal para cubrir las lesiones y protegerse de la exposición al sol. Su cotidianidad ha transcurrido entre hospitales, recuperaciones posteriores a las operaciones y controles médicos.

La solicitud de eutanasia

La petición de eutanasia surge en medio de esas condiciones de salud y de una situación económica precaria. Córdoba vive en una habitación alquilada en la localidad de Puente Aranda, por la que paga 500 mil pesos colombianos, y busca recursos para atender sus gastos básicos y desplazarse a sus citas médicas.

Para sostenerse, pide dinero en las calles de Bogotá y en buses de TransMilenio. “Yo tengo que pedir limosna, montarme en los TransMilenios y vivo de la caridad de la gente”, manifestó en diálogo con Citytv. También afirmó que su hija la abandonó y que ha buscado oportunidades laborales sin lograr una vinculación.

Córdoba ha dicho en varias ocasiones que está cansada de vivir y considera que la eutanasia sería una alternativa frente a su condición. Su solicitud se mantiene mientras espera intervenciones que puedan mejorar su calidad de vida o la aplicación del procedimiento.

La mujer recordó un encuentro con el papa Francisco durante su visita a Colombia en 2017. En esa ocasión, relató, le prometió que no se aplicaría la eutanasia después de que el pontífice le hablara de una ayuda para las cirugías que aún necesitaba.

Él me dijo que era una promesa de Dios y que Colombia me iba a ayudar para que me hiciera las cirugías que me hicieran falta”, recordó Córdoba. Cuatro años después de aquel encuentro, afirmó que no había recibido esa ayuda. Su solicitud de eutanasia permanece ligada a las secuelas del ataque y a la necesidad de nuevos tratamientos médicos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -spot_img

popular