La Superintendencia Nacional de Salud ordenó este jueves la prórroga por un año más de la intervención forzosa administrativa de la Nueva EPS, la mayor entidad promotora de salud del país con más de 11 millones de afiliados.
La decisión se tomó tras determinar que persisten las causas que motivaron la medida inicial del 3 de abril de 2024, extendiendo el control hasta abril de 2026.
La Supersalud determinó que la Nueva EPS sigue sin cumplir con los requisitos normativos exigidos en materia financiera y operativa. Según el ente de control, hasta la fecha la entidad no ha presentado sus estados financieros, lo que impide evaluar su situación económica con precisión.
Como parte de la intervención, la Supersalud señaló que el actual interventor de la Nueva EPS deberá publicar los estados financieros correspondientes al 2023 durante abril.
Esta información permitirá establecer un panorama más claro sobre la situación económica de la entidad y definir posibles acciones para corregir las deficiencias detectadas.
La intervención comenzó hace un año debido a graves incumplimientos financieros y operativos detectados por la Supersalud. El organismo señaló que la Nueva EPS no cumplía con los requisitos de patrimonio adecuado ni con las reservas técnicas exigidas por el Decreto Ley 663 de 1993.
Además, se identificó un aumento significativo en las quejas de los usuarios y deudas crecientes con las IPS, que para entonces superaban los $2 billones de pesos, lo que ponía en riesgo la atención de los afiliados.
De acuerdo con el estudio de cartera de la Asociación de Hospitales y Clínicas, la Nueva EPS es el mayor deudor de los prestadores que reportaron información. La entidad acumula más de $5 billones de pesos en deudas entre los dos regímenes y mantiene una cartera en mora de $2,9 billones.
De Colprensa para Nación Costeña.