Bancolombia volvió a caerse y, otra vez, los ciudadanos pagaron las consecuencias. Desde la noche del 25 de febrero de 2026, la aplicación y la banca virtual bloquearon transferencias, pagos, consultas y retiros, dejando a millones de usuarios sin acceso a sus recursos en plena actividad comercial.
Como siempre, el banco explicó que un componente externo falló durante un mantenimiento programado. Sin embargo, la explicación no calmó la molestia de clientes que quedaron sin poder pagar nóminas, cumplir obligaciones. Ante eso el banco no da respuestas contundentes, ni soluciones a las perdidas económicas que han registrado los usuarios.
La historia se repite
No es un hecho aislado. Bancolombia ya ha enfrentado caídas masivas en el pasado reciente. Cada episodio afecta la confianza en su infraestructura digital y expone fallas en la capacidad de respuesta ante contingencias.
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Durante esta nueva crisis, los usuarios reportaron:
Transferencias interbancarias bloqueadas
Pagos rechazados
Saldos que no coincidían
Operaciones que no se reflejaban
Líneas de atención colapsadas
La plataforma Downdetector mostró un aumento inusual de reportes, mientras las redes sociales se llenaron de reclamos por la falta de información clara y soluciones inmediatas.
Denuncias que aumentan la presión
La influenciadora Aida Cortez aseguró que su cuenta pasó de reflejar 15 millones de pesos a 500.000 pesos disponibles sin que existiera un movimiento que explicara la diferencia. Otros usuarios publicaron casos similares y cuestionaron la confiabilidad del sistema.
Aunque, según, la entidad afirmó que al parecer la falla no comprometió la seguridad de la información ni los fondos, la combinación de saldos inconsistentes, silencio en los canales de atención y antecedentes de caídas anteriores profundizó la crisis reputacional.
Un problema del banco, no del país
La situación no representa al sistema financiero colombiano en su conjunto. Corresponde a fallas reiteradas de una entidad específica que concentra millones de usuarios digitales y que, pese a su tamaño, no ha logrado blindar su plataforma contra interrupciones de alto impacto.


