Valle del Cauca, 20 de enero de 2026. — En los círculos políticos del Valle del Cauca surge una controversia sobre la coherencia política de la gobernadora Dilian Francisca Toro. Mientras mantiene un discurso público de férrea oposición al presidente Gustavo Petro, su círculo familiar conserva cuotas estratégicas en el Gobierno Nacional.
El foco de la polémica es la Notaría 3 de Cali, uno de los cargos más codiciados de la capital vallecaucana. Durante dos décadas estuvo a cargo de Jorge Caicedo Zamorano, cuñado de la gobernadora. Tras su retiro, el cargo fue asumido por Sebastián Sánchez Mejía, sobrino de la esposa del notario saliente, asegurando así una continuidad familiar y política en la administración de la oficina.
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Analistas locales señalan que Caicedo Zamorano sigue siendo el “poder detrás del trono”, especialmente en la ciudad de Palmira, manejando hilos estratégicos del @partidodelaucol con perfil bajo pero influencia significativa. La situación plantea un dilema ético sobre la independencia de las notarías y el uso de cargos públicos como moneda de cambio en la política regional y nacional.
La controversia reabre el debate sobre la coherencia entre el discurso político y la práctica administrativa, cuestionando cómo una figura crítica del Gobierno Nacional asegura simultáneamente privilegios administrativos para su círculo familiar.


