La ANDI alertó sobre las consecuencias que tendría una eventual liquidación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en Colombia, al considerar que esta medida podría agravar la crisis que atraviesa el sistema.
El gremio señaló que el sector vive uno de los momentos más críticos de los últimos años, marcado por problemas financieros que afectan la prestación de los servicios y debilitan la confianza entre los actores.
Crisis financiera y advertencias
Según la ANDI, la insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y los retrasos en los pagos de los llamados Presupuestos Máximos comprometen el funcionamiento del sistema, incluyendo el pago a clínicas, hospitales y personal médico.
El pronunciamiento también retoma lo señalado por la Corte Constitucional, que ha advertido sobre un rezago financiero acumulado desde 2021 y ha ordenado ajustes que, según el gremio, no se han implementado de manera efectiva.
Posible impacto en millones de usuarios
La ANDI advirtió que una liquidación implicaría el traslado masivo de afiliados, lo que podría afectar la continuidad de tratamientos y el derecho a la libre elección de EPS.
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El gremio estimó que, solo considerando algunas EPS actualmente intervenidas, la medida podría impactar al menos a 11,8 millones de usuarios, cifra que podría aumentar dependiendo de las decisiones que adopte el Gobierno.
Riesgos para la atención y el sistema
El traslado de pacientes, según el análisis, generaría varios riesgos:
- Interrupciones en tratamientos para pacientes con enfermedades de alto costo o crónicas.
- Demoras en citas, medicamentos y procedimientos.
- Sobrecarga en las EPS receptoras, afectando su capacidad operativa.
- Impactos económicos por deudas acumuladas entre los actores del sistema.
Además, el gremio advirtió que este escenario podría comprometer la estabilidad laboral del talento humano en salud.


