La Policía Nacional y Migración Colombia inadmitieron a 38 extranjeros en el aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena durante un operativo de ocho días. La decisión se tomó tras identificar factores de riesgo asociados a la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
Controles migratorios en Cartagena
Los funcionarios realizaron más de 450 inspecciones a viajeros de distintas nacionalidades en los filtros de llegada de vuelos internacionales. En las valoraciones cruzaron información en tiempo real con agencias de Estados Unidos. Además de policías y oficiales de Migración Colombia, participaron personal de la DIAN y el equipo de seguridad aeroportuaria.
La inadmisión impide el ingreso de un viajero al territorio nacional cuando el control migratorio detecta alertas o factores de riesgo. En estos casos se aplicó como medida preventiva: la decisión no equivale a una condena ni a la apertura de un proceso penal en Colombia.
El operativo formó parte de una estrategia de cooperación entre Colombia y Estados Unidos. Se desarrolló en el aeropuerto Rafael Núñez, principal puerta de entrada del turismo extranjero a Cartagena.
Capacitación y continuidad del operativo
Antes de los controles, policías colombianos recibieron una capacitación de 12 días impartida por la Embajada de Estados Unidos a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL). La formación contó con instructores de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La preparación abarcó técnicas de control aeroportuario y análisis de patrones en flujos migratorios. Los uniformados también trabajaron en la identificación de incongruencias en itinerarios, el análisis de comportamiento y la consulta de alertas internacionales mediante Angel Watch y otras bases de datos de antecedentes por delitos sexuales.
Al cierre de la jornada, el coronel Juan Pablo Ruiz Rodríguez, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, afirmó que la estrategia busca impedir que el territorio sirva de refugio a quienes pretendan vulnerar los derechos de niños, niñas y adolescentes. Henry Soto, director de Seguridad del aeropuerto Rafael Núñez, destacó la cooperación para prevenir la explotación sexual infantil.
Las autoridades distritales anunciaron que los filtros migratorios permanecerán en máxima alerta, con apoyo tecnológico y cooperación entre Colombia y Estados Unidos. Ante sospechas de explotación sexual infantil, la ciudadanía puede acudir a la Línea 141 del ICBF o a la Línea 123 de la Policía Nacional. Las denuncias penales también pueden presentarse ante la Fiscalía General de la Nación.

















