La falta de transparencia en el acceso a la información sobre el aborto en Colombia revela un preocupante vacío legal y de control en el país. A pesar de que el derecho a la información es fundamental en una democracia, en el caso de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), tanto Profamilia como el Ministerio de Salud han sido evasivos al proporcionar datos concretos.
El silencio de las cifras oficiales
Al solicitar a Profamilia el número de procedimientos de IVE realizados en el último año, la entidad respondió que dichos datos están en el Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud (RIPS), administrado por el Ministerio de Salud. Sin embargo, argumentó que la IVE no figura como una variable específica en los reportes de aborto, lo que impide conocer cifras exactas.

Por su parte, el Ministerio de Salud se mostró aún más ambiguo. A pesar de las solicitudes, la entidad afirmó que solo cuenta con registros genéricos sobre abortos y no específicamente sobre IVE. Esta falta de información es preocupante, ya que impide evaluar el impacto de la despenalización del aborto en la salud pública y deja un vacío en la gestión de políticas públicas.
Complicaciones y residuos: la ausencia de protocolos claros
Otro aspecto alarmante es la ausencia de datos sobre complicaciones de salud y fallecimientos asociados al procedimiento de IVE. Si ni el Ministerio de Salud ni las instituciones prestadoras de servicios (IPS) tienen cifras concretas, ¿cómo pueden garantizar condiciones seguras para las mujeres?

Además, no hay claridad sobre el manejo de los residuos biológicos fetales. Profamilia se limitó a indicar que se gestionan bajo la normativa de residuos hospitalarios, pero sin especificar el protocolo empleado. Esta opacidad genera inquietud sobre el cumplimiento de normativas estrictas en el manejo de otros residuos médicos.
Vulnerabilidad y falta de datos sociodemográficos
La ausencia de información sobre el número de menores que han accedido a la IVE y el estrato socioeconómico de las mujeres que optaron por este procedimiento es otro vacío significativo. Sin estos datos, es difícil implementar estrategias de prevención y evaluar si las mujeres más vulnerables están recibiendo la información y las alternativas adecuadas.
foto: Profamilia
Un llamado a la transparencia
El debate sobre el aborto en Colombia no debería centrarse solo en su legalidad, sino en la necesidad de transparencia y control en su práctica. La falta de información concreta vulnera el derecho de los ciudadanos a conocer el impacto real de esta medida en la salud pública.
foto: Profamilia
Si el Estado y las organizaciones que brindan estos servicios realmente están comprometidos con los derechos de las mujeres, deben garantizar información clara, pública y verificable. De lo contrario, persiste un vacío legal que deja espacio para la manipulación y la falta de garantías para quienes más lo necesitan.