El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, ha informado de que la misión de Venezuela ante la ONU ha solicitado formalmente la convocatoria de una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la «agresión criminal» de Estados Unidos.
«La República Bolivariana de Venezuela, solicita (…) tenga a bien convocar de manera urgente una reunión de emergencia en la que se discutan los actos de agresión perpetrados por los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela«, ha planteado el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Reinaldo Moncada Acosta, en la misiva oficial.
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Pide además la condena a la «agresión», solicita el cese de los ataques armados estadounidenses contra Venezuela y medidas para que Washington «responda por los crímenes de agresión cometidos».
El documento denuncia «un conjunto de ataques armados brutales» de Estados Unidos contra instalaciones civiles y militares en Caracas y otras ciudades de Miranda, Aragua y La Guaira. «Tropas especiales estadounidenses están ejecutando ataques en diversos puntos del territorio nacional con helicópteros y aviones», ha asegurado.
Caracas destaca que se trata de un «flagrante acto de agresión, premeditado, reconocido y publicitado» por el Gobierno de Estados Unidos que «viola flagrantemente las disposiciones del párrafo 4 del Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas», que veta el uso de la fuerza contra cualquier Estado.
Venezuela considera que se trata de un ataque «criminal e injustificado» sin precedentes en la historia venezolana salvo por los ataques de Reino Unido, Alemania e Italia del año 1902. El ataque estadounidense «muestra su verdadero rostro: se trata de una guerra colonial para destruir nuestra forma republicana de gobierno, libremente decidida por nuestro pueblo e imponer un gobierno títere que permita el saqueo de nuestros recursos naturales, entre ellos la mayor reserva de petróleo del mundo».
Caracas advierte así de que se reserva «el derecho inherente a la legítima defensa» para proteger su población, su soberanía e integridad territorial.
Países como Colombia y Rusia ya se habían mostrado favorables a la convocatoria de una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, cuya presidencia de turno corresponde este mes a Abukar Osman, de Somalia, uno de los diez países que forman en estos momentos junto a los cinco miembros permanentes el Consejo de Seguridad de la ONU.
De Colprensa


