Los 17 primeros busetones adquiridos para fortalecer la flota de TransCaribe aún no han recorrido un solo kilómetro en servicio, pese a que llegaron a Cartagena el pasado 15 de junio. Mientras los usuarios continúan soportando largas filas, congestión y sobrecupo, los vehículos permanecen estacionados en el Muelle Compas, a la espera de completar los últimos trámites para su incorporación al sistema.
La demora mantiene en expectativa a miles de pasajeros que esperaban que la llegada de los nuevos buses ayudara a mejorar la frecuencia de las rutas y redujera los tiempos de espera en las estaciones.
De acuerdo con TransCaribe, los vehículos ya obtuvieron la homologación del Ministerio de Transporte, así como las autorizaciones de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y de la Unidad de Planeación Mineroenergética (UPME), que avaló la incorporación de los 55 buses adquiridos para renovar y ampliar la flota.
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No obstante, el proceso aún depende de la nacionalización de los vehículos. Actualmente se adelantan los trámites ante el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y posteriormente deberán surtirse los procedimientos aduaneros ante la DIAN, entidad que deberá autorizar el levante de los buses.
Si la autoridad aduanera ordena una inspección física de los vehículos, el ingreso a operación podría retrasarse al menos dos semanas más, ya que solo después de ese paso podrán ser trasladados a los patios de TransCaribe para realizar las pruebas técnicas, el alistamiento mecánico y la adecuación operativa.



