La Defensoría del Pueblo priorizó comunidades de Nuquí, Buenaventura y La Guajira en su seguimiento a la erosión costera. El avance del mar y la pérdida de playas afectan territorios habitados y ponen en riesgo actividades de las que dependen sus pobladores.
Erosión costera en Buenaventura
Con base en registros de las comunidades afrocolombianas, la entidad reportó 748 personas afectadas en Ladrilleros, 551 en Punta Soldado y 500 en Juanchaco. Las cifras corresponden a tres territorios de Buenaventura donde la erosión ha tenido efectos sobre la población costera.
Durante el seguimiento realizado en julio de 2026, la Defensoría identificó riesgos para la pesca y la recolección de piangua, así como para la infraestructura comunitaria y actividades turísticas como el avistamiento de ballenas. También registró que parte de la población ha tenido que trasladarse a zonas altas del territorio.
La entidad ha priorizado tres consejos comunitarios de Buenaventura. Allí, la pérdida de terreno no solo afecta la franja de playa: también incide en el trabajo, la movilidad de las familias y la vida de las comunidades.
Seguimiento en Nuquí y La Guajira
En Chocó, el seguimiento abarca ocho comunidades de Nuquí. La Defensoría identificó erosión marina y fluvial, inundaciones y pérdida de playas en la cabecera municipal y en Tribugá, Panguí, Coquí, Joví, Partadó, Arusí, Termales y Jurubirá.
El territorio priorizado en La Guajira es La Cachaca 3, una ranchería wayúu. Aunque la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y el Invemar han presentado estudios sobre la problemática, el seguimiento de la Defensoría indica que aún no se conocen con precisión los efectos técnicos de los espolones sobre esa comunidad.
Desde 2024, la Defensoría realiza visitas técnicas a puntos críticos, registra afectaciones y vigila la gestión pública. Su labor incluye acompañamiento jurídico a habitantes de zonas de riesgo y apoyo a iniciativas de recuperación ambiental.
La entidad continuará el seguimiento a las instituciones encargadas y el acompañamiento a las poblaciones afectadas. También registrará nuevos hallazgos en los territorios priorizados para orientar soluciones ajustadas a las condiciones de cada comunidad.











