La falta de agua potable en San Jacinto, Bolívar, volvió a generar una jornada de protesta. Desde las primeras horas de este 1 de julio, decenas de habitantes bloquearon la Troncal de Occidente, a la altura del sector Cruz de Mayo, para exigir soluciones definitivas a una problemática que, según la comunidad, lleva más de 30 años afectando a miles de familias.
El bloqueo provocó una fuerte congestión vehicular en este corredor vial que comunica a Cartagena con los municipios de los Montes de María y el departamento de Sucre. Los manifestantes afirmaron que recurrieron nuevamente a las vías de hecho porque, pese a los anuncios de diferentes gobiernos, el servicio de agua potable continúa siendo insuficiente e intermitente.
Una crisis histórica que sigue sin resolverse
La crisis del agua en San Jacinto se ha convertido en una de las principales necesidades del municipio. Durante más de tres décadas, miles de habitantes han dependido de carrotanques y otras alternativas temporales para abastecerse, especialmente durante las temporadas de sequía.
La falta de un servicio continuo también ha afectado a instituciones educativas, centros de salud, comerciantes y familias, quienes aseguran que acceder al agua potable sigue siendo un desafío cotidiano.
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El proyecto que busca acabar con la problemática
Con el objetivo de mejorar el servicio, la administración del gobernador Yamil Arana Padauí adjudicó e inició en 2025 la ejecución del proyecto de optimización del acueducto regional San Juan Nepomuceno–San Jacinto.
La obra contempla una inversión cercana a los 20.000 millones de pesos y busca aumentar la capacidad del sistema de 40 a 160 litros por segundo, mediante la construcción de nuevas redes de conducción, estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento y conexiones domiciliarias, con el propósito de beneficiar a más de 21.000 habitantes.
Una deuda que ha pasado por varios gobiernos
Aunque la actual administración departamental puso en marcha este proyecto, la comunidad insiste en que la crisis del agua no comenzó con el actual Gobierno, sino que se ha prolongado durante más de tres décadas, pasando por distintas administraciones municipales, departamentales y nacionales.
Los habitantes aseguran que, a lo largo de los años, se han anunciado múltiples soluciones e inversiones. Sin embargo, sostienen que ninguna ha logrado garantizar un servicio permanente y de calidad, por lo que consideran que el acceso al agua potable sigue siendo una deuda histórica con San Jacinto.


