La restauración de la calle de la Media Luna volvió a poner en el centro de la conversación uno de los corredores históricos más importantes de Cartagena y del barrio Getsemaní.
Más allá de la renovación urbana, historiadores y habitantes destacan que este sector representa una parte clave de la memoria cultural, comercial y popular de la ciudad.
Durante siglos, la Media Luna funcionó como la única entrada terrestre hacia la ciudad amurallada. Por este punto ingresaban comerciantes, viajeros y habitantes que llegaban a Cartagena desde tierra firme.
El historiador Moisés Álvarez, director del Museo Histórico de Cartagena, explicó que el sector nació a finales del siglo XVI con la expansión de la ciudad y la construcción de la puerta de tierra de la Media Luna, una estructura militar que controlaba el acceso a Cartagena.
Según Álvarez, la puerta contaba con puente levadizo y artillería, y permanecía cerrada durante las noches como mecanismo de defensa de la ciudad.
Con el paso de los años, la calle se convirtió en uno de los corredores comerciales más importantes de Getsemaní. Allí se establecieron comerciantes y familias vinculadas al crecimiento económico de Cartagena, especialmente durante el siglo XVII.
El historiador también destacó que la Media Luna simboliza gran parte de la identidad popular cartagenera, ya que Getsemaní fue escenario del surgimiento de expresiones culturales, tradiciones y movimientos sociales que marcaron la historia de la ciudad, incluida la Independencia de Cartagena en 1811.
La intervención urbana permitió recuperar cerca de 300 metros lineales de esta vía emblemática, considerada hoy uno de los puntos más representativos de Getsemaní y del patrimonio histórico de Cartagena.


