La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió el retiro de obras del Museo Nacional después de dos días de protestas frente al recinto en Bogotá. La decisión del Gobierno afecta a más de 30 piezas y abre una revisión de las exposiciones del museo.
Retiro de obras del Museo Nacional
Las manifestaciones se realizaron el 17 y 18 de octubre. Entre las piezas retiradas figuran afiches vinculados con Carlos Pizarro y la Unión Patriótica, así como obras sobre la paz y la población LGBTIQ+. El retiro responde a una orden del presidente Abelardo de la Espriella.
En un mensaje publicado la noche del 18 de octubre, Holguín sostuvo que el Museo Nacional debe divulgar y proteger una cultura que represente «a toda la nación y no solo a un sector». La ministra anunció una revisión de la museografía, museología y curaduría del museo y de otros espacios administrados por el Gobierno.
El presidente presentó la directriz durante una visita al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Allí la describió como parte de una «contrarrevolución cultural» contra lo que llamó «wokismo» y afirmó que la cultura estaba siendo utilizada para adoctrinar a los jóvenes. También anunció que cambiaría el nombre de la cartera a Ministerio de Cultura y Patrimonio.
Holguín cuestionó a quienes convocaron las protestas y afirmó que algunos asistentes acudieron encapuchados. También sostuvo que adultos llevaron menores de edad a las concentraciones y los instrumentalizaron. La ministra vinculó su defensa del retiro de piezas con el compromiso del Gobierno con los derechos de las víctimas y la no repetición.
Protestas ante el Museo Nacional
La ministra respaldó a la Policía por su actuación durante las movilizaciones. Afirmó que los agentes garantizaron la protesta pacífica y evitaron que la situación escalara. La jornada del domingo incluyó una intervención de la fuerza pública frente al museo, donde se habían concentrado colectivos culturales, activistas y ciudadanos para rechazar el retiro de las obras.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, rechazó el despliegue antidisturbios. Consideró «innecesaria y desproporcionada» la presencia de un vehículo lanza agua ante una manifestación que calificó de pacífica. Además, pidió a las autoridades respetar el derecho a la protesta y adoptar alternativas de movilidad.
Seis museos de arte moderno también rechazaron la medida. Advirtieron que retirar obras por razones ideológicas «afecta la comprensión de la historia» y pidieron al Gobierno respetar la autonomía de los museos. Su pronunciamiento añadió una objeción desde instituciones culturales al cambio dispuesto para la exposición permanente.
La Secretaría Distrital de Gobierno señaló que el domingo buscó, junto con la Defensoría del Pueblo, acordar el traslado de los manifestantes al andén para liberar la vía. Reportó alteraciones del orden público y afirmó que el avance de los agentes reactivó las tensiones. Por ahora, las obras permanecen retiradas mientras se realizan las curadurías en el Museo Nacional.
















