El presidente Gustavo Petro definió dos medidas clave durante el Consejo de Ministros sobre reforma agraria: mantener la eliminación de subsidios a la gasolina y revisar las exportaciones de carne y ganado en pie. Con estas decisiones, el Gobierno busca aliviar la presión fiscal y asegurar el abastecimiento interno de alimentos.
Fin de subsidios a combustibles
El mandatario ordenó sostener la política de no financiar con recursos públicos el consumo de combustibles fósiles. Según explicó, el país no puede asumir nuevos déficits asociados a este rubro.
Petro cuestionó el impacto del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), al señalar que su déficit ha obligado al Estado a cubrir obligaciones cercanas a 50 billones de pesos. A su juicio, continuar con subsidios comprometería la estabilidad fiscal y limitaría la capacidad de inversión pública.
Restricciones a exportaciones de carne
En el frente alimentario, el Gobierno planteó limitar las exportaciones de carne y ganado en pie, especialmente hacia China, con el objetivo de priorizar el consumo nacional.
De acuerdo con el análisis del Ejecutivo, el aumento reciente en los precios de la carne responde, en parte, a una menor oferta interna, influida por la salida de producto hacia mercados internacionales.
Estrategia económica y comercial
El Gobierno propuso, además, equilibrar la balanza comercial con China mediante el impulso al turismo, en lugar de depender de mayores exportaciones de carne.
Estas decisiones se enmarcan en una estrategia para controlar la inflación desde el costo de los alimentos, fortalecer la producción local y reducir la exposición a factores externos como la volatilidad del petróleo o los impactos climáticos.


