La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) lanzó una fuerte alerta sobre lo que considera una escalada de ataques contra periodistas en medio de la recta final de las elecciones presidenciales en Colombia. La organización señaló directamente a sectores vinculados a la campaña de Abelardo De La Espriella por presuntas acciones de presión, hostigamiento y desacreditación contra comunicadores críticos.
La denuncia de la FLIP se centra en tres casos recientes que involucran a los periodistas María Jimena Duzán, Melquisedec Torres y Julián Martínez, todos relacionados con publicaciones o investigaciones que mencionan al candidato presidencial.
Uno de los hechos más delicados, según la organización, ocurrió con el canal de YouTube de María Jimena Duzán, que desapareció temporalmente después de publicar una videocolumna crítica sobre De La Espriella. La periodista aseguró que la cuenta fue hackeada y utilizada para transmitir contenido falso relacionado con criptomonedas, situación que habría provocado sanciones automáticas de la plataforma.
La FLIP advirtió que el caso afecta gravemente el ejercicio periodístico debido a que el canal almacenaba más de 1.300 contenidos informativos, entre entrevistas, columnas y capítulos de su pódcast.
El segundo caso involucra al periodista Melquisedec Torres, quien recientemente publicó información sobre un presunto contrato entre la campaña presidencial de Abelardo De La Espriella y la firma Atlas Intel SAS. Tras la publicación, Torres denunció ataques digitales, mensajes violentos y campañas de desprestigio en redes sociales.
La FLIP también cuestionó publicaciones del congresista electo Alejandro Bermeo, cercano políticamente al candidato, por replicar contenidos contra el periodista y alimentar ataques digitales.
Además, la organización alertó sobre una demanda civil presentada por Abelardo De La Espriella contra el periodista e investigador Julián Martínez, autor del libro ChuzaDAS. Según la FLIP, este tipo de procesos judiciales pueden convertirse en mecanismos de presión que terminan afectando investigaciones sobre asuntos de interés público.
La organización sostuvo que estas situaciones no son hechos aislados y aseguró que hacen parte de una cadena de agresiones contra periodistas y medios críticos. Entre los antecedentes mencionó solicitudes de rectificación usadas como presión, ataques en redes sociales, contenidos manipulados con inteligencia artificial y discursos estigmatizantes contra comunicadores.


