James Rodríguez con Colombia volvió a dejar una señal de liderazgo en el Mundial 2026: después de su actuación frente a Portugal, ratificó el orgullo enorme que le produce la camiseta y apuntó a mantener la ambición antes del cruce con Ghana.
Una actuación sin gol, pero con peso en el juego ante Portugal
El volante, de 34 años, atraviesa el torneo como una de las piezas que ordenan el plan de Néstor Lorenzo, incluso sin goles ni asistencias en lo que va de la competencia. El seleccionador explicó que su presencia sigue siendo determinante por la claridad que le aporta al equipo en momentos puntuales, aun cuando no tenga el mismo despliegue físico que otros futbolistas.
Ese rol se vio reflejado ante Portugal, en un partido disputado en Miami. James fue reemplazado en el minuto 76 por Juan Fernando Quintero tras una planilla de números que volvió a ponerlo en foco: cinco pases clave, 86 intervenciones, 65/72 pases completados y dos regates exitosos en dos intentos.
Además, un indicador del interés alrededor del cruce apareció en un reporte atribuido a fuentes de FIFA citadas por The Athletic: el Portugal vs. Colombia habría superado las 20 millones de solicitudes de entradas en el último día de la fase de grupos.
Lorenzo lo “protege” con el esquema: derecha en el papel, libertad por dentro
Lorenzo lo ubica en la planilla como extremo derecho, pero con margen para moverse por la zona de tres cuartos. En esa estructura, Daniel Muñoz le ofrece amplitud desde el lateral, mientras el intercambio de carriles interiores se apoya en un jugador más dinámico como Jhon Arias.
La idea, según la explicación del técnico, es potenciar el talento del ‘10’ sin exigirle que corra “tanto como otros”, para que su lectura y su pase marquen diferencias. En la práctica, Colombia busca que James elija mejor cuándo acelerar, pausar o filtrar, y que el resto del equipo sostenga el equilibrio alrededor de esa libertad.
Del ruido en clubes al mensaje personal: “me quedan un par de años más”
El Mundial lo recibió tras un tramo reciente de cambios de club. Luego de salir del Real Madrid en 2020, pasó por varios equipos y firmó con Minnesota United en febrero, con el objetivo de llegar en forma al torneo. Su paso por la franquicia estadounidense fue corto: jugó nueve partidos y, antes de sumarse a la concentración de la selección, ya se había confirmado que no continuaría allí.
En paralelo circularon versiones sobre un posible retiro al finalizar el Mundial, algo que el propio James rechazó. “El único que sabe hasta dónde quiere jugar soy yo y en su día lo diré”, afirmó, y remarcó: “Me quedan un par de años más”.
Con Colombia ya instalada en la fase siguiente, el próximo reto será Ghana. Y la vara que plantea el propio James quedó clara desde antes del torneo: el grupo tiene “muchos sueños” y, con talento y calidad, se permite imaginar una ruta larga. Ahora, ese discurso choca con el primer examen directo en eliminatorias: sostener el nivel y convertir el control del juego en resultados.














