El Ministerio de Transporte solicitó suspender la entrada en operación de tres nuevas cámaras de detección electrónica en la autopista Barranquilla-Cartagena. La medida mantiene por ahora los cuatro dispositivos ya instalados en el corredor, mientras se revisan las condiciones técnicas, la seguridad vial y un conflicto de competencias sobre las autorizaciones.
Revisión de las nuevas fotomultas
La petición fue elevada a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) el viernes 21 de agosto, luego de que fueran autorizados tres nuevos puntos que llevarían a siete el número de cámaras en la vía. La ministra Elsa Noguera consideró excesiva esa cantidad y planteó que su instalación debe responder a una justificación técnica suficiente.
Elsa Noguera afirmó que los sistemas de detección electrónica deben orientarse a prevenir siniestros y proteger a los usuarios de la carretera, no a recaudar recursos mediante comparendos. En su pronunciamiento, propuso priorizar soluciones de ingeniería vial, señalización, pedagogía y control.
El Ministerio anunció una revisión integral de la autopista Barranquilla-Cartagena. El análisis incluirá los índices de accidentalidad, los límites de velocidad de los distintos tramos, la señalización y las condiciones de la infraestructura, con el fin de establecer si la cantidad y ubicación de los equipos se ajustan a puntos de riesgo.
Los puntos y el trámite pendiente
Los tres dispositivos previstos estarían ubicados en la entrada de Playa Mendoza, en jurisdicción de Tubará; en el sector del Sombrero Vueltiao, ambos en Atlántico; y en inmediaciones del Volcán del Totumo, en la zona limítrofe entre Atlántico y Bolívar. Para el sector del Sombrero Vueltiao se contempla un límite cercano a 40 kilómetros por hora.
La entrada en funcionamiento requiere la revisión de requisitos para sistemas de detección electrónica y, por tratarse de una carretera concesionada, la verificación de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) sobre postes, señalización y demás elementos instalados. La viabilidad de la infraestructura es una etapa necesaria antes de la operación.
El Instituto de Tránsito del Atlántico sostuvo que los equipos también permitirían monitorear el flujo vehicular e identificar vehículos reportados como robados o clonados, además de detectar presuntas infracciones de velocidad. La entidad indicó que la tecnología busca reforzar la seguridad vial y el control en este corredor.
Con la solicitud del Ministerio, las tres nuevas cámaras no deberían comenzar a operar mientras concluye la revisión anunciada. El resultado deberá definir la necesidad y pertinencia de los dispositivos adicionales, mientras la vía conserva cuatro sistemas de detección electrónica en funcionamiento.

















