La Vía al Mar entre Barranquilla y los límites del Atlántico podría pasar de cuatro a siete cámaras de fotodetección con la instalación de tres nuevos equipos, que aún requieren la viabilidad de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) antes de entrar en operación. Los puntos fueron sustentados con estudios sobre velocidad, siniestralidad y condiciones de riesgo vial.
Tres puntos bajo revisión
Los equipos fueron ubicados en el tramo entre Playa Mendoza y Turipaná, en el sector del Sombrero Vueltiao y en una recta situada en los límites entre Atlántico y Bolívar, en jurisdicción de Piojó y cerca del Volcán del Totumo. En el primer punto, ya había operado un control móvil que fue retirado durante las obras de ampliación de la carretera.
Aunque en varios sectores ya están instalados postes y señales, las cámaras no están activas. Carlos Mafio Granados, director del Instituto de Tránsito del Atlántico, indicó que la Agencia Nacional de Seguridad Vial debe revisar y aprobar los estudios técnicos, tras lo cual el proceso pasa a la ANI por tratarse de una vía concesionada.
La etapa actual corresponde a la verificación de la infraestructura instalada. La ANI debe revisar los postes, la señalización y los demás componentes para emitir la viabilidad. El Instituto de Tránsito estima que los equipos podrían quedar instalados en alrededor de un mes o mes y medio, pero su activación dependerá de las revisiones pendientes.
Una vez obtengan las autorizaciones y entren en funcionamiento, se prevé un período pedagógico sin sanciones para que los conductores conozcan la ubicación de los controles y las condiciones de circulación. La fecha de inicio de esa fase también está sujeta a los permisos de la ANI.
Velocidades y riesgos en la Vía al Mar
El análisis técnico de Playa Mendoza tomó como referencia una velocidad de 60 kilómetros por hora, después de concluir que una señal existente de 30 kilómetros por hora no contaba con condiciones geométricas suficientes para ser el valor principal del estudio. La velocidad de operación promedio se ubicó cerca de 81 kilómetros por hora y se registraron automóviles a 107 kilómetros por hora.
En ese tramo, el 88 por ciento de los automóviles superó los 60 kilómetros por hora. También excedieron ese valor el 78 por ciento de los buses y el 55 por ciento de las motocicletas. El documento identificó cruces frecuentes de peatones sin infraestructura especializada y calculó que las motos representan aproximadamente el 34 por ciento del flujo vehicular.
Para el sector del Sombrero Vueltiao, donde el límite vigente es de 40 kilómetros por hora, la medición estableció que el 94 por ciento de los vehículos observados circulaba por encima de esa velocidad. Los vehículos particulares tuvieron un promedio de 62,5 kilómetros por hora y uno de los automóviles registrados alcanzó 102 kilómetros por hora.
Allí también se reportaron motociclistas, personas movilizándose en caballos y una intersección con la vía hacia Santa Verónica. El Instituto de Tránsito señaló que ese cruce ha registrado accidentes y que el sector mantiene movimiento peatonal por su actividad turística.
Además de detectar infracciones, Mafio Granados afirmó que los nuevos equipos permitirán monitoreo permanente del corredor, identificación de vehículos robados, detección de automotores clonados y apoyo a investigaciones por delitos o accidentes. Mientras se completa el trámite ante las entidades nacionales, los tres dispositivos permanecerán sin operar.

















