El Gobierno de Colombia rechazó las sanciones que afectan el suministro energético de Cuba y aseguró que las restricciones agravan la crisis humanitaria en la isla al limitar el acceso a combustibles, alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales.
A través de un comunicado, la Cancillería calificó como un «recrudecimiento» del cerco energético las medidas que, según el Gobierno, también alcanzan a empresas y entidades de terceros países, lo que dificulta el transporte de suministros hacia territorio cubano.
La ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio, afirmó que las restricciones ya afectan el transporte público, los servicios esenciales, la conectividad aérea y el turismo, sectores que dependen del abastecimiento regular de combustibles.
La Cancillería también señaló que miles de contenedores con alimentos, insumos básicos y ayuda humanitaria permanecen represados, debido a las limitaciones impuestas a navieras y operadores internacionales que mantienen relaciones comerciales con Cuba.
Además, el Gobierno aseguró que las sanciones frenan proyectos de transición energética y dificultan el acceso de la población a medicamentos, insumos médicos, cirugías y tratamientos especializados, lo que, según el comunicado, compromete el derecho a la salud de los ciudadanos cubanos.
En su pronunciamiento, Colombia también destacó el papel de Cuba en la cooperación médica internacional. Según la Cancillería, al cierre de junio de 2026 la isla mantenía misiones de salud en 36 países de América Latina y el Caribe, con más de 526.000 colaboradores, incluidos cerca de 248.000 médicos.
El Gobierno también resaltó la cooperación educativa entre ambos países y señaló que 1.367 profesionales de la salud colombianos se han graduado en instituciones cubanas, mientras 391 estudiantes continúan su formación en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).



