La DIJIN y la Fiscalía desarticularon en Cartagena al grupo Los Dinos Duros, señalado de cometer hurtos violentos y delitos sexuales en Pasacaballos y sectores de la vía hacia Barú. La operación dejó cuatro capturas y dos imputaciones, y los seis procesados quedaron ante un juez de control de garantías.
Capturas e imputaciones
La Operación La Ladrillera fue desarrollada por la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL de la Policía Nacional, en articulación con la Fiscalía General de la Nación. Las diligencias de allanamiento y registro impactaron a una estructura cuya actividad se concentraba en el corregimiento de Pasacaballos y áreas cercanas a la ladrillera La Clay.
Entre los detenidos están Luis Edgardo Julio Ramírez, alias ‘Luis’ o ‘Pea’, y Olis Alberto De La Rosa Berrío, alias ‘Olis’, incluidos en el cartel de los más buscados de la Policía Metropolitana de Cartagena. La Administración Distrital ofrecía una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permitiera ubicarlos y capturarlos.
También fueron capturados José Rafael Gazabón Vitola, alias ‘Rafa’, y Randy José Mendoza Romero, alias ‘Guavino’. Durante las audiencias concentradas, la Fiscalía imputó a Jairo José Puello Correa, alias ‘Jairo’ o ‘Pipeta’, y a César Antonio Novoa Bertel, alias ‘Bogar’, quienes ya se encontraban privados de la libertad.
A Novoa Bertel se le atribuyen funciones logísticas dentro del grupo, entre ellas facilitar armamento para los robos. Además, es señalado de una presunta vinculación con redes de tráfico local de estupefacientes.
Hechos en la vía a Barú
La investigación reunió testimonios de víctimas y testigos sobre hechos registrados el 22 de febrero y el 3 de marzo de 2025 en la carretera principal hacia el corregimiento de Barú, especialmente cerca de La Clay. Los investigadores establecieron que la estructura interceptaba a transeúntes y conductores en tramos oscuros de la vía.
Las víctimas eran presuntamente amordazadas, golpeadas y amenazadas con armas de fuego, armas cortopunzantes y objetos contundentes para despojarlas de sus pertenencias. Bajo amenazas de muerte, también eran obligadas a hacer transferencias de dinero mediante aplicaciones móviles como Nequi.
El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e INTERPOL, afirmó que algunas víctimas habrían sido sometidas a accesos carnales violentos y actos sexuales violentos bajo intimidación. La Policía relacionó esos hechos con el uso de machetes, cuchillos, palos y piedras para someter a las personas afectadas.
El proceso incluye imputaciones por acceso carnal violento, acto sexual violento y hurto calificado y agravado, además de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego o municiones y concierto para delinquir. La Fiscalía presentará el material probatorio para solicitar una medida de aseguramiento en centro carcelario ante el juez de control de garantías.











