La monetización de la cuota de aprendizaje se disparó tras la Ley 2466 de 2025: más compañías están optando por pagar al SENA los cupos no cubiertos en vez de vincular aprendices, mientras los contratos reportados para el periodo muestran una reducción.
Más pagos al SENA: el salto entre 2024, 2025 y el corte de 2026
El cambio se refleja en el número de empresas que escogieron monetizar. En 2025, el SENA registró 8.048 empresas en esa alternativa, frente a 5.796 en 2024, lo que equivale a un aumento de 39% según sus cifras.
La tendencia se mantuvo en 2026. Con corte al 30 de abril de 2026, el SENA ya reportaba 5.243 empresas monetizando, en un contexto marcado por los ajustes al contrato de aprendizaje introducidos por la reforma laboral.
El recaudo también creció con fuerza. Pasó de $263.430 millones en 2024 a $440.737 millones en 2025, un incremento de 67%. Entre enero y abril de 2026, el recaudo iba en $296.031 millones.
Qué cambió la Ley 2466 de 2025 y por qué movió la decisión empresarial
La reforma laboral convirtió el contrato de aprendizaje en un contrato laboral especial y a término fijo. En el esquema de formación tradicional, fijó un apoyo económico equivalente al 75% de un salario mínimo en etapa lectiva y al 100% en la etapa práctica.
Además, durante la fase práctica el aprendiz debe estar afiliado a salud, pensión y riesgos laborales, y recibir prestaciones propias de una relación laboral. El objetivo, según el enfoque de la reforma, es reforzar la protección social y la estabilidad de los jóvenes en formación.
La obligación de vincular aprendices no desaparece. El SENA recuerda que las empresas privadas con 15 o más trabajadores deben vincular un aprendiz por cada 20 empleados, y sumar uno adicional cuando exista una fracción entre 10 y 20 trabajadores.
Monetización de la cuota de aprendizaje: el nuevo valor y el choque de incentivos
Para muchas empresas, el punto decisivo está en costos y gestión. La reforma elevó la monetización a 1,5 salarios mínimos legales mensuales vigentes por cada aprendiz no vinculado, una salida que puede resultar más simple que administrar una relación laboral con seguridad social y riesgos asociados.
En 2025, el SENA calculó ese pago en $2.135.250 por cada aprendiz no contratado. Para 2026, con un salario mínimo de $1.750.905, el valor equivale aproximadamente a $2.626.357 mensuales por cupo no cubierto.
El aumento del recaudo, sin embargo, convive con una señal sobre la oferta de prácticas. De acuerdo con cifras reportadas por El Heraldo, los contratos de aprendizaje pasaron de 392.411 en 2024 a 379.436 reportados para 2026. El SENA ha insistido en que monetizar debe ser la última alternativa, mientras el debate queda abierto sobre cómo alinear los incentivos para que el pago no se traduzca en menos puertas de entrada al mercado laboral.














