La derrota 3-2 de Real Cartagena frente a Envigado FC en la final de ida del Torneo BetPlay 2026-I dejó una fuerte controversia por el arbitraje en el estadio Jaime Morón.
Desde el final del partido, hinchas, periodistas deportivos y usuarios en redes sociales cuestionaron varias decisiones del juez central, asegurando que algunas jugadas terminaron afectando el desarrollo del encuentro y favoreciendo al equipo visitante.
La acción que más molestia generó fue el penal sancionado a favor de Envigado tras una mano en el área de un jugador auriverde. La decisión provocó reclamos inmediatos tanto dentro del estadio como en redes sociales, donde numerosos aficionados calificaron la jugada como “discutible”.
Además del penal, también surgieron críticas por faltas que no fueron sancionadas, interrupciones constantes y decisiones disciplinarias que, según los seguidores cartageneros, frenaron el mejor momento ofensivo de Real Cartagena.
Sugerencias: La champeta ya es Patrimonio Cultural de Colombia
Las reacciones se viralizaron rápidamente. En plataformas digitales, cientos de hinchas pidieron mayor rigurosidad arbitral para el partido de vuelta, mientras algunos comentaristas deportivos locales señalaron que ciertas decisiones terminaron condicionando el resultado final.
Sin embargo, hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial de Dimayor ni evidencias que confirmen irregularidades más allá de posibles errores arbitrales propios de un partido de alta tensión.
Más allá de la polémica, también hubo análisis deportivos sobre el rendimiento del equipo heroico. Algunos expertos señalaron errores defensivos y desconcentraciones que fueron aprovechadas por Envigado para quedarse con la ventaja en Cartagena.


