Colombia podría enfrentar una aceleración significativa en la pérdida de sus glaciares si se confirma la llegada de un fenómeno de El Niño fuerte durante el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027, según las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). La entidad advirtió que, durante este tipo de eventos climáticos, el ritmo de derretimiento del hielo puede aumentar hasta 2,4 veces frente a un año con condiciones normales.
La alerta cobra relevancia porque los glaciares colombianos ya retroceden cerca de un 35 % más rápido que el promedio mundial, de acuerdo con datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Para los expertos, la combinación entre el calentamiento global y un evento intenso de El Niño podría acelerar la desaparición de varios ecosistemas de alta montaña.
El Ideam proyecta una nueva reducción del área glaciar
Las estimaciones del Ideam indican que, de mantenerse las condiciones previstas, Colombia podría perder alrededor de 1,5 kilómetros cuadrados adicionales de superficie glaciar, equivalente a cerca del 5 % del área que aún conservan estos ecosistemas.
Con ese escenario, el país pasaría de tener cerca de 30,8 km² de glaciares a una superficie estimada entre 27 y 28 km² hacia finales de 2026 o comienzos de 2027, una disminución que compromete la estabilidad de ecosistemas estratégicos y modifica la dinámica hídrica de las zonas de páramo.
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Aunque el comportamiento variará en cada macizo montañoso, los glaciares más pequeños y ubicados a menor altitud serán los más vulnerables. El Ideam advierte que al menos 11 glaciares de reducidas dimensiones podrían extinguirse o sufrir una reducción acelerada, especialmente en la Sierra Nevada El Cocuy, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Nevado Santa Isabel.
El fenómeno de El Niño intensifica el deshielo
Los especialistas explican que El Niño incrementa la temperatura del aire y reduce las precipitaciones en forma de nieve, dos factores determinantes para la conservación del hielo.
La disminución de las nevadas deja expuesta la superficie glaciar a una mayor radiación solar. Al perder su capacidad natural para reflejar la energía —conocida como albedo—, el hielo absorbe más calor y acelera su proceso de fusión.
Si este fenómeno coincide con la temporada seca de finales e inicios de año, el retroceso glaciar podría intensificarse aún más, afectando el equilibrio de los ecosistemas de alta montaña.
Los efectos ya quedaron en evidencia durante El Niño de 2023-2024
El monitoreo realizado por el Ideam durante el más reciente fenómeno de El Niño dejó registros que reflejan la vulnerabilidad de los glaciares colombianos.
En Ritacuba Blanco, ubicado en la Sierra Nevada El Cocuy, el borde del glaciar retrocedió hasta 300 metros y perdió cerca de siete metros de espesor en apenas un año, un proceso que normalmente tomaría más del doble de tiempo.
Mientras tanto, el Nevado Santa Isabel perdió cerca del 45 % de su superficie glaciar, al pasar de 0,29 km² a 0,16 km², y uno de sus sectores, conocido como Conejeras, desapareció por completo en enero de 2024, situación que obligó al cierre de actividades turísticas en esa zona.
A nivel nacional, Colombia perdió 2,26 km² de área glaciar entre 2022 y 2024, al pasar de 33,09 km² a 30,8 km², una reducción superior a la tendencia observada durante las últimas cuatro décadas.



