El precio de la gasolina en Colombia subirá $400 por galón desde el 1 de mayo, en medio del aumento internacional del petróleo que ya impacta directamente el costo de vida en el país.
El alza ocurre tras la escalada de tensiones en Medio Oriente, especialmente por la guerra en Irán, que ha disparado el valor del crudo tipo Brent crude oil hasta niveles cercanos a 126 dólares por barril.
El golpe llega al consumidor
El incremento elimina reducciones aplicadas meses atrás y vuelve a presionar el bolsillo de los ciudadanos, que ahora deberán asumir un mayor costo en transporte y productos básicos.
Aunque el ajuste en el diésel será menor, también se prevé un impacto en cadenas productivas que dependen de este combustible.
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Precios internacionales marcan la pauta
El alza no responde a una decisión aislada, sino al comportamiento del mercado global. El encarecimiento del petróleo se ha visto impulsado por conflictos geopolíticos que afectan la oferta y generan incertidumbre.
En ese escenario, países como Colombia trasladan parte de ese impacto al precio interno de los combustibles.
Subsidios, en el centro del debate
El aumento también revive la discusión sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que históricamente ha buscado contener las variaciones del mercado.
Sin embargo, el sostenimiento de subsidios en un contexto de precios altos genera presión sobre las finanzas públicas, lo que limita su aplicación.


