El congelamiento del gasto público será la primera medida fiscal anunciada para el arranque del gobierno de Abelardo De La Espriella. El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, dijo que expedirá un decreto el 7 de agosto para frenar partidas cuya ejecución no haya comenzado y revisar rubros antes de que corran.
El desbalance que, según el ministro designado, obliga a frenar la ejecución
Gómez Martínez justificó el anuncio con un diagnóstico de caja: afirmó que el Estado habría estado gastando cerca de 40 billones de pesos al mes entre enero y abril, mientras recauda alrededor de 28 billones de pesos. En su relato, esa brecha se ha venido cubriendo con deuda.
También sostuvo que, aunque el Gobierno saliente expidió un decreto de austeridad, el gasto “están gastando a dos manos”. En esa misma línea, criticó el crecimiento del endeudamiento y lo ilustró con una comparación: “un bebé al nacer hoy en Colombia ya debe 20 millones de pesos”.
Subsidios y contratos por OPS: el foco de la revisión del gasto
El ministro designado aseguró que los subsidios dirigidos a poblaciones vulnerables “no se van a tocar”. Aun así, planteó una depuración para revisar posibles beneficiarios “colados”, con el argumento de proteger los apoyos sin aumentar presiones fiscales por filtraciones.
En contraste, concentró sus críticas en la contratación por órdenes de prestación de servicios (OPS). Citó cifras de la Contraloría General para afirmar que en enero de 2026, antes de la Ley de Garantías, se firmaron 523.000 contratos por 33 billones de pesos, y cuestionó la “opacidad” para establecer cuántos podrían responder a favores políticos.
Empalme, deuda y tributaria: el paquete que acompaña el congelamiento del gasto público
Además del freno inicial, Gómez Martínez dijo que desde el 7 de agosto buscarán reperfilar la deuda, es decir, mover vencimientos de corto plazo para extenderlos. En su estimación, la deuda pasó de casi 900 billones de pesos en 2022 a unos 1.300 billones de pesos, y señaló operaciones recientes a tasas que describió como inusualmente altas para la Nación.
En tributaria, anticipó que su primera apuesta será simplificar el Estatuto Tributario y reducir el número de tributos administrados por la Dian. También afirmó que propondrán eliminar el impuesto al patrimonio y que pedirán al Congreso no tramitar una reforma tributaria por 30 billones de pesos que, según él, el Gobierno de Gustavo Petro presentará el 20 de julio.
El anuncio ocurre en paralelo al empalme en la Casa de Nariño. El 3 de julio, Petro dijo en redes sociales que aceptó el triunfo electoral de De La Espriella —elegido el 21 de junio— para evitar hechos de violencia. Ese mismo día, el vicepresidente electo José Manuel Restrepo aseguró que su equipo trasladó “ocho alertas”, entre ellas la situación fiscal; desde el Gobierno saliente, el coordinador del empalme y ministro de Hacienda, Germán Ávila, cuestionó lo dicho y pidió que la información sea “oficial”.








