El sepelio de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, reunió una caravana de motocicletas, pancartas y hombres armados en Riohacha. La despedida ocurrió luego de que la Policía Nacional confirmara su muerte durante un operativo en la capital de La Guajira y abrió verificaciones sobre hechos registrados en las exequias.
Disparos durante el cortejo
El féretro fue trasladado por calles de Riohacha acompañado por una multitud y decenas de motociclistas. Durante el recorrido se escucharon ráfagas de fusil al aire y música relacionada con el mundo criminal, mientras pancartas con la imagen del fallecido cabecilla acompañaban el cortejo.
Hombres armados e integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada escoltaron el cuerpo y realizaron disparos en distintos momentos del trayecto. Entre los mensajes exhibidos apareció la frase “El capo de los pobres”, empleada para exaltar su figura.
El sepelio se realizó el domingo 6 de septiembre, después de que el cuerpo fuera trasladado a Riohacha. Videos difundidos tras la ceremonia muestran también la presencia de asistentes, familiares y amigos durante el recorrido hasta el cementerio.
La muerte de Pérez Toncel se produjo durante un operativo en Riohacha. Unidades de la Sijín, el Grupo de Operaciones Especiales y una comisión de la Dijín participaron en la intervención, que terminó con cuatro personas fallecidas.
Verificaciones por el sepelio
Además de alias Bendito Menor, murieron Rosa Angélica Tarazona, conocida como alias La Bebecita, y dos hombres identificados preliminarmente como Orlando, alias NN, y Kevin, alias Casiloco. Las autoridades señalaban a Pérez Toncel como máximo cabecilla de las ACSN.
Las investigaciones previas habían incluido semanas de seguimientos e interceptaciones para ubicarlo. La operación comenzó alrededor de las 11:30 de la noche del jueves, cuando los uniformados rodearon el inmueble en el que se encontraba.
Las autoridades revisan el material audiovisual difundido después de las exequias para establecer posibles hechos vinculados con porte ilegal de armas o manifestaciones que puedan derivar en investigaciones judiciales. Hasta el momento, esas verificaciones no han arrojado resultados oficiales.
Los organismos de seguridad mantienen operaciones para identificar y capturar a otros integrantes de la estructura criminal que puedan asumir posiciones de liderazgo tras la muerte de quien era señalado como su principal figura.











