Un nuevo centro de investigación en biociencia agrícola se construirá en el Reino Unido con una inversión de USD 130 millones, con el objetivo de acelerar el desarrollo de soluciones innovadoras para el campo.
La infraestructura, que estará lista en 2028, concentrará a cerca de 300 científicos y se enfocará en integrar tecnología avanzada, análisis de datos e inteligencia artificial para mejorar la productividad agrícola y reducir el impacto ambiental.
Tecnología al servicio del campo
El proyecto busca transformar la manera en que se desarrollan los insumos agrícolas, permitiendo: Diseñar nuevos mecanismos para proteger cultivos, anticipar la resistencia de plagas y enfermedades, crear productos que respondan a condiciones como temperatura y calidad del suelo y optimizar el uso de recursos con menor impacto ambiental
Respuesta a desafíos globales
La iniciativa surge en un contexto marcado por el cambio climático, la presión sobre los sistemas alimentarios y la necesidad de producir más con menos recursos.
El uso de inteligencia artificial permitirá acelerar los procesos científicos y mejorar la toma de decisiones en tiempo real, lo que podría traducirse en soluciones más eficientes para los productores.


