La extradición de Chiquito Malo volvió a quedar habilitada tras un decreto firmado por el presidente Gustavo Petro, quien ordenó que si es capturado “inmediatamente debe ser extraditado”.
El decreto que reactiva la orden de extradición contra Chiquito Malo
El presidente Gustavo Petro anunció la firma del decreto que levanta la suspensión de la orden de extradición contra Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, conocido como alias “Chiquito Malo”, señalado como el principal cabecilla del Clan del Golfo. El mandatario hizo el anuncio durante una comunicación desde Italia.
En su mensaje, Petro sostuvo que la decisión busca restablecer el trámite de extradición en caso de que el jefe de esa organización sea ubicado por las autoridades. “He firmado el decreto que quita la suspensión de la orden de extradición al señor alias ‘Chiquito Malo’. Si es capturado inmediatamente debe ser extraditado”, escribió.
El anuncio estuvo acompañado por una referencia a la captura de un mando regional del grupo armado: “se ha capturado al jefe del Clan del Golfo en Córdoba, alias “El Zarco””, indicó el presidente al explicar el giro frente a esa estructura.
Petro atribuyó el giro a fallas y falta de “sinceridad” en los acercamientos
Petro justificó la medida con un diagnóstico sobre el estado de los contactos con el Clan del Golfo. Dijo que el proceso no avanzó porque, a su juicio, “para lograr éxito en una negociación entre grupos armados organizados y el Estado, siempre debe haber, antes que nada, sinceridad” y remató: “Sinceridad no hubo”.
En esa misma línea, el jefe de Estado afirmó que el Gobierno había promovido espacios de concertación y beneficios para grupos armados, pero sostuvo que los cabecillas no correspondieron a la estrategia de su política de paz. Por eso pidió “todo el peso de la ley” para el máximo líder de esa organización.
Qué cambia para los diálogos sociojurídicos y la “paz total”
La suspensión de la extradición había sido uno de los mecanismos usados por el Ejecutivo para facilitar los llamados diálogos sociojurídicos con organizaciones armadas de origen criminal. Según el recuento publicado, esa suspensión había sido solicitada en mayo junto a otros 28 integrantes del grupo, bajo un esquema que permitía a cabecillas permanecer en Colombia mientras se exploraban fórmulas de sometimiento a la justicia.
Con el nuevo decreto, esa condición desaparece para “Chiquito Malo”. De acuerdo con la información publicada, el Clan del Golfo suma casi 10.000 integrantes y tiene presencia en al menos 338 municipios del país, por lo que el cambio representa un movimiento de alto impacto dentro de la política de “paz total”.
Aun con el endurecimiento de la postura frente al principal jefe del Clan del Golfo, Petro reiteró su rechazo a respuestas exclusivamente militares y defendió una salida negociada para reducir la violencia. También reivindicó el modelo planteado por el entonces alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, y aseguró que la estrategia de sustitución voluntaria de cultivos “funcionó parcialmente” en el sur del país, aunque afirmó que la Fiscalía no acompañó esa línea y la atribuyó a una influencia histórica de Estados Unidos en favor de la erradicación forzosa.














