El proyecto inmobiliario Volare Mare, concebido con islas artificiales y un campo de golf en el norte de Cartagena, tiene tres etapas declaradas fallidas. En la primera, la única edificada, la escrituración avanza lentamente. El estado del proyecto mantiene pendientes las entregas y los recursos de compradores e inversionistas.
El proyecto Volare Mare y sus entregas
El último informe del fideicomiso registra como fallidas las etapas 3, 4 y 5. También indica que la constructora estaría obligada a devolver la totalidad de los recursos a los inversionistas de esas fases. La primera etapa, en cambio, permanece en proceso de escrituración.
De los 576 apartamentos previstos en la primera etapa, alrededor de 120 han sido entregados formalmente. Hasta el 31 de enero de 2026 se habían escriturado 113 unidades, equivalentes al 19,6 % de las planeadas para esa fase. Unas 20 o 30 familias viven en el complejo.
Los residentes denuncian que el conjunto carece de redes formales de acueducto y alcantarillado. Una compradora afirmó que las aguas residuales y los desechos terminan vertidos en una esquina del predio. Otros habitantes cuestionan las gestiones adelantadas por la constructora ante Acuacar y aseguran que algunos han pagado hasta 40 millones de pesos adicionales para instalar acabados básicos en sus viviendas.
El plan original abarcaba 176 hectáreas e incluía lagos navegables, zonas sociales y un campo de golf, además de las islas artificiales. La primera y única etapa edificada ocupa unas 10 hectáreas. La firma Altium está detrás del proyecto; Mauricio Vargas la dirige.
Cambios urbanísticos y deuda
A finales de 2023, la Curaduría Urbana Número Dos de Cartagena aprobó una modificación de la licencia de urbanismo solicitada por la constructora. El cambio dividió el terreno original en siete grandes lotes y abrió paso al desarrollo de Punta Coral, en lugar del concepto inicial de Volare Mare.
Para los 140 propietarios agrupados en Azobolare, la modificación alteró las expectativas con las que compraron. Uno de ellos denunció que les comunicaron que no recibirían piscinas, campo de golf ni lago navegable. Los compradores también cuestionan el manejo de un crédito de $20.000 millones respaldado con predios del proyecto.
Según el relato de uno de los propietarios, unos $5.000 millones del préstamo se destinaron a pagar parte del saldo de los terrenos a través de Fiduciaria Central. Los otros $15.000 millones habrían sido entregados directamente a la constructora, sin ingresar al patrimonio autónomo administrado por la fiduciaria. Los propietarios sostienen que esa operación dejó hipotecados los predios sin avances equivalentes en las obras.
Fiduciaria Central solicitó la liquidación del patrimonio autónomo a finales de diciembre de 2025, pero retiró la demanda en los primeros meses de 2026. El retiro ocurrió tras la llegada de nuevos inversionistas, que compraron la deuda a Coltefinanciera por más de $25.000 millones, incluidos intereses moratorios. Mientras tanto, la escrituración de la primera etapa sigue en curso y las etapas 3, 4 y 5 permanecen declaradas fallidas.

















